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EL AROMO.
Hay un aromo nacido
en la grieta de una piedra,
parece que la rompió
pa’ salir de dentro de ella.
Está en un alto peláo,
no tiene ni un yuyo cerca,
viéndolo solo y florido
todo el mundo lo envidea.
Lo miran a la distancia
árboles y enredaderas,
diciéndose con rencor:
¡pa’ uno solo cuánta tierra!...
En oro le ofrece al sol,
pagar la luz que le presta.
Y como tiene demás,
puñáos por el suelo siembra.
Salud, plata y alegría,
todo al aromo le suebra.....
a según ven los demás,
desde el lugar que lo observan.
Pero hay que dir y fijarse,
cómo lo estruja la piedra,
fijarse que es un martirio
la vida que le envidean.
En ese rajón el árbol,
nació por su mala estrella,
y en vez de morirse triste
se hace flores de sus penas.
Como no tiene reparo,
todos los vientos le pegan.
Las heladas lo castigan,
l’agua pasa y no se queda.
Ansina vive el aromo,
sin que ninguno lo sepa;
con su poquito de orgullo
porque es justo que lo tenga.
Pero con l’alma tan linda
que no le brota una queja,
que no teniendo alegrías
se hace flores de sus penas......
Eso habrían de envidiarle....
los otros,… si lo supieran.
envio natalio kopaitich
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